El tratamiento de desratización tiene como objeto la prevención y la eliminación de las poblaciones de roedores ya que comprenden alrededor de la tercera parte de todas las especies de mamíferos existentes.

Su rasgo anatómico más característico es la dentadura, los roedores poseen dos grandes incisivos encorvados en la mandíbula superior y dos en la mandíbula inferior que están separados de los restantes dientes por un espacio desdentado. Roen principalmente con los incisivos inferiores, mientras que los incisivos superiores sirven para mantener la cabeza en posición. La forma y el tamaño de las señales de dientes proporcionan una pista para identificar a la especie que ha estado actuando.

Son una de las plagas más destructivas que existe en el planeta pueden provocar incendios de casas, computadores, etc..

El exterminio de los roedores no se soluciona con medios físicos solamente, como se hacía antiguamente, si no que para hacer esto posible, se han de utilizar cebos adecuados y han de ser ubicados en el lugar idóneo. Por ello averiguar el nivel de infección y el tipo de especie contra la que luchamos será fundamental.


Las diferentes etapas para este exterminio serían:

La primera etapa es el cerramiento de orificios de ingreso mediante barreras físicas (mallas de acero, reparación de mampostería, burletes en aberturas, etc.) esta operación permitirá acotar al máximo la superficie de tratamiento.

La etapa siguiente es la colocación de cebaderos, estos se distribuirán estratégicamente en la superficie de tratamiento; teniendo en cuenta los indicios dejados por los roedores: excretas, manchas grasosas, elementos roídos; de acuerdo a las áreas a cebar (interiores o exteriores) escogeremos el rodenticida y el tipo de excremento nos ayudará a identificar la plaga: planificando los puntos de cebado en zonas altas (para rattus rattus o rata de los tejados) o a nivel del piso (para mus musculus o laucha y rata de noruega).Si las condiciones del servicio nos exige la captura de los roedores utilizaremos la misma estrategia reemplazando los puntos de cebado por trampas de pegamento, a resorte o trampas de capturas múltiples.

La última etapa es el monitoreo consistente en visitas semanales reponiendo los cebos en los puntos consumidos y cambiando el principio activo o el atractivo utilizado en los puntos que se considere necesario .Si utilizamos el sistema de trampeo el monitoreo consistirá en el retiro de los cuerpos y la renovación de trampas. El no consumo de cebos y la ausencia de indicios de presencia de roedores será el indicativo del éxito del tratamiento. Se dejarán estaciones de cebado para monitorear posibles reinfectaciones.